Por naturaleza, soy inexpresivo. Es la manera en que me educaron, aunque no con tal proposito, ya que mi madre pasaba -y si dependiera de ella seguiría pasando- todo el día, todos los días con nosotros -conmigo. Ese no es el problema.
Mi padre solía -y a la fecha suele- estar lejos de casa a causa del trabajo, esa es la razón gracias a la cual nunca pasó mucho tiempo con nosotros. Él es más seco que un desierto, involuntariamente así nos acostumbró. Sin embargo le gustaba, en su -nulo- tiempo libre, ver películas con nosotros. Demasiado tarde. Alvaro y yo eramos ya "de piedra" ignorabamopssus peticiones, lo dejabamos solo; aún ahora lo hacemos. Mi padre siempre nos ha querido mucho -siempre nos lo recuerda. Se ha sensibilizado muchisimo. No hay palabras para expresar cuanto; pero a nosotros no parece importarnos aunque yo sé que si, sólo somos inexpresivos.
Mi manera de demostrarle aprecio al buen viejo son mis estudios. Le obsesionaba que estuviera bien preparado y nunca correspondí, hasta mi llegada a la Universidad. Pero no es suficiente. La verdad es que amo a mi padre, siempre lo he amado aunque nunca se lo he dicho. A veces me gustaría hacerlo pero me da miedo....